Lo que Shakespeare nos enseñó sobre las pequeñas empresas

0

Casi cinco siglos atrás, Shakespeare se convertía en el escritor más importante de la literatura inglesa. Sus obras son un hito indiscutible en la historia. ¿Pero acaso William Shakespeare también era un experto en negocios? Si estudiamos sus obras con un ojo empresarial, podemos encontrar grandes lecciones que aún son aplicables en la actualidad. Sus poemas, cuentos y dramas se encuentran llenos de lecciones y advertencias sobre préstamos y contratos. Estos son algunos ejemplos:

El mercader de Venecia: Sospeche de los préstamos sin intereses

Sea escéptico ante la supuesta generosidad de un prestamista. ¿Cual podría ser el motivo de sus buenas intenciones? Los préstamos que supuestamente no poseen interés, tienen cláusulas que pueden sorprendernos. Siempre es bueno asesorarse y leer claramente las condiciones de los mismos. No terminaremos como Antonio en la obra, pero es bueno escuchar esta lección.

Macbeth: No ceda ante sus amigos y parientes

Intentar ayudar o beneficiar a amigos y familiares puede ser común a la hora de hacer negocios. Pero en muchas ocasiones nuestras buenas intenciones pueden jugar en nuestra contra. La ambiciosa esposa de Macbeth lo llevó a conseguir el cargo más importante de Escocia, pero también lo condujo a su muerte. Lo mejor es ser conscientes de que esta es nuestra empresa y que no siempre será beneficioso trabajar con familiares o amigos.

Timón de Atenas: Sus contactos de negocios no son sus amigos

Timon of AthensEn tiempos de necesidad, nuestros “amigos” de negocios pueden desaparecer. Sin importar cuánto esfuerzo hayamos invertido, ni cuán generosos hayamos sido con ellos en tiempos de bonanza. ¡No se equivoque como Timón!

Enrique Quinto: Escuche a sus empleados

Según el relato de Shakespeare, el éxito de Enrique V se definió cuando espió encubierto a sus empleados. De esta forma pudo escuchar las verdaderas opiniones que ellos guardaban sobre él. Este accionar puede parecer un poco extremo, pero es un ejemplo de la importancia de escuchar a aquellos pequeños descontentos de quienes trabajan en nuestra empresa día a día.