La historia de los pequeños negocios.

Las políticas económicas ayudan a que Chile sea uno de los mejores países de Sudamérica a la hora de invertir o emprender un nuevo negocio. Este es uno de los motivos por los cuales los negocios que se dedican a la importación y exportación suelen ser comunes y altamente rentables. Existen varias corporaciones de fomento, dedicadas a respaldar y ayudar al éxito de muchos nuevos emprendimientos.

La lista es infinita, y las opciones disponibles para comenzar un negocio en Chile son diversas.

Las pequeñas y medianas empresas poseen un rol fundamental tanto a nivel local como global. Small businessesLos pequeños negocios no son un fenómeno exclusivo de la economía chilena, ni son exclusivos de las economías de los países en vías de desarrollo: la pequeña empresa posee un rol vital en la economía del mundo. Este asunto ha sido relegado durante un tiempo, pero hace más de una década su importancia ha comenzado a hacerse evidente. Esto ha llevado a que varios gobiernos, inclusive el chileno, adopten políticas de apoyo y fomento para la pequeña empresa.

En el caso del gobierno chileno, existe desde el año 1991 una política explícita para el apoyo de las Pymes. Estas medidas se focalizan en generar posibles nuevos mercados para la mediana y pequeña empresa. Resulta indiscutible que el origen de muchas grandes empresas y corporaciones, o del aparato productivo en general, está relacionado con el desarrollo de las pequeñas empresas. La internet también posee un fuerte rol en esta ecuación y ha contribuido al interés en los pequeños emprendimientos.

Recientemente, las denominadas start-ups también comenzaron a tener gran presencia en la economía chilena. Estas empresas relacionadas con la tecnología y otro tipo de pequeños negocios cumplen un rol fundamental a la hora de crear nuevas fuentes de trabajo. En el caso chileno, las pequeñas empresas representan un factor importante en la realidad productiva, dando empleo a un 50% de los trabajadores chilenos.